Todo comunica, una mirada, una caricia, un silencio.
La comunicación tiene tantas forma expresivas, como imagine el Emisor (la podemos controlar y modular a gusto).
La publicidad es eso, abrir y cerrar la canilla hasta que el agua quede tibia. Y si es necesario, se puede dejar la canilla fría para despertar a un público dormido.
La interpretación de los mensajes es un pacto silencioso entre emisor y receptor. Claro, si uno conoce ese secreto el camino para llegar de uno a otro se simplifica.

felipe dijo
Hola.
Noto una problemática del porte de un buque en tus palabras.
La publicidad, como agua fría para despertar a la gente....para despertarla a que consuma?
Mejor despertar con la poesía que canta a la libertad, que esclavizarme en el mensaje de la publicidad que solo induce a consumir.
4 Septiembre 2008 | 04:36 AM